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lunes, 5 de septiembre de 2011

6 x 08 - Copenhague II

Perdón por el retraso, pero he estado liado esta semana. Las fotos las subí hace un par de días, pero hasta hoy no me he puesto a escribir.
Esta entrada continúa la anterior "Copenhague I", sobre el curso al que he asistido en, sorpresa sorpresa, Copenhague. Dinamarca. Que supongo que lo sabéis, pero ahí lo dejo por si acaso.

No sé si sabéis que LEGO es una compañía danesa. Yo no me enteré hasta que llegué aquí, pero puedo asegurar que queda bien claro cuando ves tiendas de lego por todas partes, con muñecos de lego tamaño real hechos con piezas de lego, claro está.
Y lo que también desconocía era la enorme cantidad de variedad de cosas en lego que hay. Por ejemplo:

¡la Estrella de la Muerte! Con Luke y Darth Vader incluídos.

Sí, agosto, aunque no lo parezca. Empeoró los últimos días hasta con granizo.

Es una foto de una torre, fíjate. Con sus cosas de torre. Una pena no tener una foto de la fachada, porque el edificio es rato tétrico, con gárgolas, caras y torsos desmembrados decorando.

Christiania. ¿Qué tiene de especial? Pues que, de facto, es independiente de Dinamarca. Inicialmente fue una zona ocupada por una comuna hippie que decidió no pagar impuestos - y no recibir nada del estado, claro está - y guisárselo y comérselo ellos mismos. Lo increíble es que no han logrado (y lo han intentado) desalojar este barrio, donde la ley danesa no aplica. Punto. Es como un mini-Amsterdam enclavado en medio de Copenhague, ya que se vende marihuana y hachís en la calle como quien vende jerseys en el Piojito. Insisto, esto es público y notorio, pero la policía no entra. Vale, en Las 3000 Viviendas tampoco, pero la diferencia es que Christiania es turístico, y Las 3000 Viviendas no.
No hay fotos del interior porque está prohibido hacer fotos. Lo que, personalmente, encuentro como mínimo irónico. Vaya comuna libertaria de chichinabo, si después tienen más restricciones que en la calle, pero bueno.

¡La sirenita! El escritor del cuento, Christian Andersen, era danés, así que tienen esta estatua homenajeando al cuento y al escritor. Es enormemente famosa y popular, y, sinceramente, tampoco acabo de comprender por qué. Es una estatua como estatuas hay en todas las ciudades, pero bueno.


Ese es el castillo de Kronborg. No voy a contar detalles que para eso pongo un enlace a la Wikipedia :)

Y esa una estatua de Ogier el Danés, un personaje legendario danés. Esa estatua en concreto es en realidad el modelo usado para hacer después la versión en bronce.



Después de visitar el castillo - eso fue el domingo, por cierto - cogimos un ferry y cruzamos a Suecia, donde hicimos algo de senderismo, que es lo que podéis ver en las fotos de arriba.

Esperando al bus en una cala sueca.

La cena fue en el ferry mientras volvíamos a Dinamarca, e íbamos a Suecia, y volvíamos otra vez a Dinamarca (se cruza en 20 minutos, así que dimos tres vueltas para tener tiempo)

¡Marisco por todas partes! ¡Y bufé libre! ¡Y pagado por el curso!

¡Hooray!

El buey de mar un poco seco, pero muy lleno, así que no me quejo.

Del resto, poco que contar. La planificación no daba lugar ni a cinco minutos libres casi. Y no todo eran comilonas de cangrejo, salmón y pato (los del hotel es que se la pegaban también con la cena).


También hubo ejercicio. Aunque parezca increíble logré subir el culo hasta allí arriba "liderando". Es decir, enganchando yo mismo la cuerda mientras subía.

Bueno, igual sí que hubo aún más comilonas.

Y más... Sanísimos perritos calientes con cebolla, pepinillos y bacon.

En el típico puesto de perritos que hay a patadas, como ya dije. Aquí, con dos felices clientes.

Y, aunque no lo parezca, hasta trabajé:





Tres de cuatro concursos ganados, y además...

la mejor nota del examen con 33 de 34. De hecho, la mejor de mi año, y también del año anterior ^^

Vamos, que lo pasé de pena.

Abrazos para unos, y banderitas americanas para otros.

martes, 16 de agosto de 2011

6 x 07 - Copenhague I

Hacía ya tiempo que no escribía en el blog. Concretamente desde el 2 de mayo. Tres meses y medio casi, que se dice pronto. Pero si no se hace nada especial, no se hace nada especial, qué le vamos a hacer.
Nada de lo que sea relevante hablar en un sitio público al menos, ¿os vale?
Hala, pues a lo que iba.

Gracias al plan de formación del CERN, disfruto ahora mismo de dos semanas de curso en Copenhague.  Mal sitio para irse con los gastos pagados :-)

Aunque el curso comenzó el domingo, yo llegué el viernes noche, para aprovechar el fin de semana y hacer algo de turismo. Llegamos sin mucho problema al hostal que tenía reservado para esas dos noches, y ya a la mañana siguiente salimos a hacer el guiri.

Dos cosas me han llamado la atención de Dinamarca, o de Copenhague al menos. Una, la enorme cantidad de sitios con comida basura (pero muy basura) que hay, sólo por detrás de los 7-Eleven, que los hay a patadas. La otra, es lo borrachos, pero borrachos, y meones que son. Si pensáis que gente borracha meando por las esquinas es algo típico del Carnaval, o si acaso del botellón en España... Dinamarca no tiene nada que envidiar (si es que eso es envidiable, claro).

Respecto a la comida, kebabs, pizzas, pizzas de kebab (argh), "china box", puestos de perritos calientes pero por todos lados (a ver si les hago una foto, hombre), etcétera. Sin olvidar las mierdas prefabricadas del siete-once. Ridículo.




Después salimos por la noche, y ¡sorpresa! Otra cosa que me choca: ¡¡fumar en los locales es legal!! Ya no recordaba lo que es salir apestando a tabaco. No me esperaba esto. Creo que esa frase de "algo huele a podrido en Dinamarca" va un poco por la mezcla del olor a tabaco y a salchicha barata.
Que no, que es exagerar. La ciudad es bastante bonita y civica por lo demás, con carriles bici por todas partes, y mucho ciclista. No llega a Amsterdam, pero no anda lejos.


Sacando partido al programa de las panorámicas

El domingo nos echaban del hotel a las 10.00, así que dejamos las maletas en un cuarto antes de desayunar para no tener que cargar con ellas. A la vuelta: ¡chanchán!.


Un "par" de personas más hacían checkout esa misma mañana, llegando a haber una montaña de equipaje acumulado que llegaba casi al techo. Ese de la foto es un portugués que viajaba conmigo intentando alcanzar su maleta. Yo por suerte dejé la mía detrás de la puerta, lo que me facilitó el asunto algo, pero no demasiado. Tuve que entrar, cerras detrás de mí, y poner esta música en mi cabeza:


Sacar una, ponerla encima del montón, desplazar otra, aprovechar el hueco para mover un poco la mía, volver a mover la del tope... y así hasta unos ¿diez? ¿once? movimientos hasta que conseguí sacarla. Y eso que estaba fácil...

Ya el lunes comenzó el curso, de lo que poco puedo contar. No es que no pueda, es que contar qué se da en clase es tontería. Lo más relevante es que me apunté para hacer escalada, pero no hay fotos todavía. Cuando tenga con qué ilustras sigo con la historia.

Continuará...