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lunes, 2 de mayo de 2011

6 x 06 - Amsterdam (II)

Ya con esta entrada terminan las cuatro semanas sin parar que llevo: Vilna, Cádiz, París y Amsterdam. No espero hacer ningún otro viaje en, al menos, todo un mes :-)

En realidad, no hay demasiado que contar, dado que ya hay una entrada previa sobre Amsterdam, de hace casi un año ya (¡un año!). La ciudad sigue siendo lo mismo, y me sigue gustando tanto o más. De verdad, es un viaje que merece la pena hacer.

En esta ocasión nos alojamos en un barco atracado en uno de los muelles que hay cerca de la estación de trenes, bastante bien situado dentro de lo que cabe, no mal de precio y con encargados muy simpáticos, pero no deja de ser un barco con habitaciónes muy pequeñas. Si a alguien le interesa, se llama Botel Zebra.

Vista desde la ventana ojo de buey de la habitación el camarote

El barco desde fuera, con un coche aparcado encima, por alguna razón

EasyJet nos hizo la gracia de retrasar el vuelo tres hora, aunque por lo menos nos dieron un vale de 10 francos (7.78 euros, ya ves que miseria) para canjear en los restaurantes del aeropuerto por algo para comer y/o beber. Que es lo de menos, son tres horas que pierdes tontamente en el aeropuerto, pero bueno. Al menos aprovechamos lo que quedaba de día para cenar y ver un poco aquello, y como era de suponer, hasta la bandera.

Ya a la mañana siguiente, Queen's Day, tiramos para el centro. Más gente que en Zurich en la Street Parade o que, obviamente, Cádiz en Carnavales.

Llendo a donde va Vicente

Callejuelas molonas

Y uno de los canales. La fiesta no sólo tenía lugar por la calle, sino por los mismos canales, repletos de barcas y lanchas a rebosar de gente, algunas de ellas rozando el límite de su línea de flotación. Más de una y más de dos de las barcas iban con enormes altavoces reproduciendo música, música que se solapaba con la que sonaba por los altavoces de los pisos de los vecinos.
Básicamente todo el centro de la ciudad era una enorme fiesta.

Con su zona de conciertos, y una importante cantidad de naranja. Naranja por todos lados.
Conforme avanzaba el día, se tranquilizaba la cosa. Creo que hay una foto my parecida de este mismo canal (Barrio Rojo, por cierto) en la entrada anterior sobre Amsterdam.

El domingo en planta otra vez, y si os fijáis en la foto, el barco que estaba atracado ha desaparecido, junto con la mitad de todos los barcos/hoteles del muelle. Por lo visto, varias veces al año esos "barcoteles" viajan de ciudad en ciudad, dejando a los visitantes en un puerto, con sus bicis, y recogiéndolos a la noche en el siguiente. Un concepto interesante.

Aprovechamos lo que teníamos de día hasta el vuelo para andar un poco con bici por allí. No una mala idea, pero tampoco brillante, porque todavía quedaba muchísima gente, más bastante tráfico, con lo que no resultó tan placentero como la vez anterior.


Aquí podéis ver bulbos de tulipanes, algo nada típico de Holanda.

Y otro trasteo con el programita de las panorámicas. No ha quedado tan bien como la de París, pero algo es algo.

Total, que el viaje ha sido una gozada, y Amsterdam merece muchísimo la pena. Pero apenas dos días no dan para mucho. Para visitar así bien, de tranquilo, lo suyo es ir en otra época que no sea el Queen's Day, por cierto. La mayor parte de las tiendas y museos cierran para evitar el jaleo.

Insisto, muy recomendable.

jueves, 28 de abril de 2011

6 x 05 - París

Perdón por el retraso, pero esta semana he estado algo liadillo, por lo que he tenido que hacer la entrada por partes. La subo ya hoy porque mañana me largo para Amsterdam. También igual me he dejado de ir un poquito, que son 77 entradas ya y el ritmo decae. Además, en la última entrada ni un comentario (que si me visteis al día siguiente de subirla también es tontería).

Bueno, como ya sabéis Pablo y yo salimos el jueves 21, y llegamos a París sobre las once menos veinte, creo recordar. Leandro estaba ya allí y de hecho nos dio la primera alegría del viaje antes de salir siquiera de Cádiz: con habitación con tres camas querían decir una cama doble y una individual. Genial. Como sardinas en lata.

Viva la República y tal. Las de abajo son Fraternité y Legalité. Egalité creo que es la que estaba detrás y no es visible

Por suerte el tiempo fue fantástico. El primer día hizo un sol de justicia, cielo despejado y una temperatura que comenzó agradable pero terminó siendo pelín alta. Al sol, claro.

Notre Dame desde un lateral. No fue gran cosa así vista de frente. Obviamente no entramos. Ni locos esperábamos la cola como de hora... y dos de espera que había.

Aprovechando el buen tiempo, que es Paguí y todo eso, buscamos donde comprar pan, embutidos y algo para beber para hacer un pic-nic al lado del Sena.

Muy bonito aquello, las cosas como son.

Me puse a trastear con el asistente para panorámicas y después ya en casa puse las fotos juntas, con el feliz resultado de obtener a Pablo por duplicado, mirando a la cámara y marchándose al mismo tiempo. A la izquierda está Notre dame y la estela de un barco que ha desaparecido al hacer la composición.

Tras la comida y una breve siesta al sol, a patita hasta el Louvre. Total, como París es pequeño... aunque siendo sincero, tampoco estaba demasiado lejos. Aunque al solano se hizo más largo de lo que era.

No se aprecia demasiado bien, pero estaba hasta arriba de gente. Tampoco entramos. De nuevo, una cola ridícula.

Ya después de esto y de ver brevemente los Campos Elíseos - sólo una parte - y el Arco del Triunfo allí al fondo - no les dio la gana de ir... ahem - de recogida para darnos una ducha, que falta hacía, y hacia la Torre Eiffel para cenar de nuevo en plan acampada.

Y ahora sí que sí. Notre Dame fue "pues tampoco es...", el Louvre un "hombre, mal no está", pero la Torre Eiffel tiene la fama merecida. Aparte de que se ve casi desde cualquier lugar de París, al salir de la boca de metro que hay cerca y verla ya más próxima impresiona. Se alza sobre los edificios colindantes como un mastodonte de acero. Enorme.
Nos acercamos, sorteando la marabunta de turistas...


Y allí estaba, iluminada y gigantesca. Como no se aprecia bien la proporción en las fotos, o yo al menos nunca he percibido ese detalle en las que he visto, hice una de la base con los turistas moviéndose por ahí.

Y, aún así, la foto no hace justicia.

Pasar por debajo es como pasar por debajo de un platillo volante. Colosal.

¡Estrellitas!

Al rato de estar allí se puso de pronto la torre como un árbol de navidad gigante, con miles de lucecitas como flashes, y la gente vitoreando y todo. Obviamente, mucha mucha gente. Y tipos vendiendo cerveza y vino a los que estábamos sentados en el césped. Nos preguntaron si queríamos como veinte veces. Sin exagerar... demasiado.

Para la mañana siguiente nos propusimos levantarnos temprano y... nos despertamos a mediodía. Fracaso absoluto. Habíamos quedado para cenar en casa de una amiga común (antigua compañera del instituto) que vive y trabaja ahora mismo en París, así que tampoco tuvimos mucho tiempo para hacer nada. Y menos si vamos andando a todas partes. Pero bueno, fuimos al cementerio de Père-Lachaise, cementerio lleno de mausoleos y celebridades locales, nacionales e internacionales. Como por ejemplo Jim Morrison o...

Oscar Wilde.

Hasta el cementerio lleno de turistas (como nosotros, vaya). La tumba de Jim Morrison no la vimos - ni la buscamos, en realidad - pero me imagino como estaría de tributos y tal. La que sí vimos fue la de Oscar Wilde. Y, aunque lo parezca por la foto así en pequeño, no es granito rojo con algún que otro garabato. Todas ese "ruido" en la piedra son marcas de besos (click para ampliar y verlo mejor), además de muchas dedicatorias al escritor: citas de libros suyos, "no te olvidamos", "me partiste [de risa] con lo de Ernest", etcétera. Que tiene narices, porque hay una placa monísima donde dice "Restaurado en 1992. Por favor, no desfigurar por respeto a la memoria blablablá". Supongo que han tirado la toalla. Además, tampoco me parece un detalle feo, al fin y al cabo no son chorradas del tipo "El Barto estuvo aquí". La mayoría, al menos, que igual alguna hay (veo ahí un tal Leo quiere a una tal Zoe).

Poco más que contar del resto del día. Intentamos ver una de las antiguas entradas de la ciudad pero el mapa se quedó con nosotros: tiene marcado el antiguo trazado de la muralla pero en realidad ya no queda muralla. Tiempo tontamente perdido y tocaba tirar ya para lo de la cena.

No tengo fotos, porque previendo que saldríamos pasé de cargar con la cámara, pero nos llevaron a un sitio próximo al hotel llamado L'International, que ya me gustaría que hubiera en Ginebra algo así. O alguna calle como esta, con varios bares, pubs, discotecas y demás.

Ya al día siguiente (domingo) desayuno típico parisino en una terracita de estas donde te pones a mirar hacia la calle. Que ves una lavandería y la gente pasar, poco más, pero es el estilo de allí.

Una vez desayunados, en panta y para Montmartre. Andando, claro está.

Otro trasteo con la panorámica.

¡Sorpresa! Hasta arriba de gente. Casi se me olvida, por el camino pasamos por una avenida con, qué se yo, ¿quince, veinte? tiendas de trajes. Increíble. ¿A quién les venden tantísimos trajes? Además, parecían de poca calidad.

En cualquier caso, paseillo por la zona.

Moulin... moulin!

Pillamos unos ¿sandwiches? en una tiendecilla griega que había por ahí - el tipo sabía decir cerveza, por cierto - y comimos en un parque, hasta que ya dije de irnos harto de avispas, moscas y demás bichejos indeseables.


Y quedamos de nuevo con la chica esta que mencioné antes en un canal donde, por fin, no había [mucho] turista. Algo así más local. Cervecillas en un super (¡abren en domingo!) y a echar el rato.

Ya algo más tarde, volvimos a tirar al mismo bareto que el sábado, donde estaba tocando en directo un tipo algo raro llamado Michael Wookey. No, no es que me quedara con su nombre, es que lo he buscado en la agenda del bar.
Tocaba, yo que sé que tocaba. Un cacharro así raro, medio organo electrónico Casio, medio "la vaca dice... MOOOOO", cadenas en un pié, magnetófono, piano de juguete... no estuvo mal la cosa, no. Lo que no me quedó claro es si estaba loco, metido en el papel o hasta las cejas de algo.

Esto es una versión de un tema clásico que...mmmmmbah, sí...

Y a lo suyo. Yo creo que era un poco de todo. Esa es una foto de su página con el cacharro ese raro que digo.
Y aquí tocando el pianete ese.

Después, vinieron unos tal Milos Unplugged, que tampoco estaban mal, tras lo que cada uno tiró para su casita... (¡que no es mi casa!*) de recogida.

Por último, el lunes nos levantamos temprano para desayunar y acompañar a Leandro la Gare du Nord, vuelta al hotel, empaquetar, y Pablo para el aeropuerto y yo para la Garde de Lyon, donde tuve que matar un par de horas - rodeado de todavía más gente - hasta que salió el tren.

Leandro y Pablo, podríais usar los comentarios para decir cualquier cosa que os llamara la atención, refutar, corregir... ¿no? ¿no? ¿no? Venga, va; venga, va.

(*) Los dos malandrines (más la chica, pero ella es maja, no malandrina) entenderán la broma privada.

sábado, 19 de marzo de 2011

6 x 03 - Brum, brum :P

Ahora que ya tengo fotos de más calidad que las del móvil, las subo aquí para lo que es la entrada del año. Qué digo del año, ¡del siglo!





¿No es preciosa? 

Por cierto, menuda movida, porque ahora resulta que me vale para el curso, pero no para el examen. Me tendré que buscar una de alquiler o algo de 500cc o más para poder hacerlo. Coyons tiene la cosa, oyes.

domingo, 27 de febrero de 2011

6 x 02 - Foticas variadas

Aunque sea para cubrir el expediente...

Montañas y nieve, con más montañas y nieve al fondo con... montañas y nieve en primer plano

Me gusta especialmente cuando las montañas a lo lejos parecen casi flotar a la deriva sobre las nubes. Toma cursilada del 12. Debería dejar de hacer repostería.

La hormiga atómica con sus amigos los espectros.


Como sé que me vais a mandar a hacer puñetas si me limito a poner sólo tres tristes fotos con tres tristes comentarios, os intentaré contar algo más. A ver... ¿Que casi pierdo un esquí porque me caí y se quedó enterrado bajo unos treinta centímetros de nieve y no lo veía os vale? Apasionante historia, con un servidor poniéndose de pié sobre un único esquí, sin apoyar el peso en el otro pie porque si no me hundía hasta la rodilla.
Igual no... Podría haber cogido un resfriado, pero supongo que eso os da un poco igual.

¿El GPS que nos hizo hacer 30 kilómetros para ir a un sitio que está a diez minutos, que se hizo un lío, y acabamos en Ginebra de nuevo? Supongo que tampoco. No compréis GPS "Navigón", por cierto, que son la palabra con la que rima.

Por cierto, un crack uno de los que venían. Nos paran en la frontera al volver a entrar a Suiza, y lo único que consigue preguntar el agente es la nacionalidad, porque acto seguido era él el que respondía a las preguntas nuestras. Un giro dramático de los acontecimientos. O no.

Y yo que sé, que queréis que os cuente. Pablo, tú pedías análisis de miserias del día a día. ¿Te vale una entrada con análisis socioeconómicopolíticos del trabajo, gimnasio, mi edificio y tal? ¿O qué? ¿Qué pasa con París? ¿Dónde nos quedamos? Debajo de un puente igual hace humedad. ¡Preguntas, preguntas!

P.D Ya, ya, está bajando la calidad. Pero los guionistas se están quedando sin ideas tras cinco temporadas ya.

lunes, 13 de diciembre de 2010

5 x 11 - Comienza la temporada

El sábado pasado estrené ya por fin los esquís en Avoriaz, y por los pelos, porque con el tiempo que ha hecho la última semana la mayor parte de las pistas están cerradas por falta (incluso carencia) de nieve.

Muy buenas vistas desde lo alto.

Ese que está en el centro de la imagen soy yo. El que está más alejado de la cámara, digo. Esta pista en concreto es la primera negra que hago, aunque las he visto rojas más difíciles. Ya sé que son blancas.

Todo muy bien y muy potito. Los esquís nuevos van como la seda y las botas no me destrozan [demasiado] los pies, lo cual es un progreso respecto al año pasado. Además, tras un inicio titubeante, recordé rápido como girar en paralelo y tal, lo que es bueno.

Y sí, me caí. Pero sólo una vez hacia el final :P

lunes, 1 de noviembre de 2010

5 x 06 - Hooray!


Zoidberg is popular!

martes, 18 de mayo de 2010

4 x 05 - Amsterdam

Bueno, aquí está la tan [¿esperada?] entrada sobre Amsterdam. Es posiblemente uno de los viajes que para más fotos me ha dado.



Por supuesto, como es de esperar de una entrada sobre Amsterdam, incluye contenido no apto para menores :-P
Nah, es exagerar. Claro que no he subido - ni hecho - fotos así. Pero bueno, así me libro de posibles demandas de abogados yankis aburridos.

¡Salida! Esta vez volamos con KLM, la línea nacional holandesa. Por alguna razón, Easyjet era mucho más caro. A veces pasa. Volar a Barcelona en Junio es más caro con Easyjet que con Iberia, lo que es raro de cojones (¿se pueden decir tacos por aquí?)

Una de las cosas que tiene viajar es que te encuentras con cosas que en un idioma significan una cosa, pero en el propio, pues como que otra diferente. Con erótico simpático resultado. Este banco, por ejemplo. ¿Quién no depositaría su dinero en Rabobank?

Otra cosa que tiene Amsterdam son canales para aburrir claro. Eso y bicicletas. Muchas bicicletas. Tantas, que a veces en algunos cruces el tráfico - de bicicletas - es una locura.
Como todos estos países, el verde es un color dominante. Es lo que tiene tanta lluvia, claro. Lo que hace que en días despejados y soleados se vean paisajes envidiables, comparados con el tradicional ocre patrio (a excepción de este año, por lo que vi en Semana Santa, por cierto).

Como dije al principio, Amsterdam, drogas y sexo van de la mano. ¿Qué se puede esperar de una ciudad cuyo principal reclamo turístico, detrás de los canales, es la legalización de las drogas (blandas) y de la prostitución? Hombre, esto es un poco reduccionista, claramente. Hay muchas más cosas. Pero ¿a que eso es de lo primero que uno piensa cuando le mencionan Amsterdam?
Aquí tenéis un ejemplo de un cartel con espíritu... eh... festivo. Desde muchachos positivos como el de la primera viñeta (Sólo me faltan dos personas para hacer un ménage a trois), hasta no tan saludables olvidadizos (Marihuana, orgullosos patrocinadores de... lo hemos olvidado)


Portada de una guía turística. Ojo al parche: "Acción por la noche: Sexo, drogas, y opciones normales". ¿Pero qué clase de guía turística te pone eso en portada?
Momento ¿Sabías qué?. Por algunas cosas que me han contado y he escuchado, deduzco que al gobierno no le hace muy feliz que digamos el cariz que está tomando las cosas. Por lo visto antes eran muuuuuuuuucho más permisivos, en general. Ahora la policía es mucho más estricta, y poco a poco intentan ir reduciendo el Barrio Rojo. Es decir, se da una situación de tolerancia y ya, en absoluto de promoción ni nada por el estilo.

Una bombilla con perilla y gafas de sol, con jersey, chaqueta y aún así pasando frío a mediados de mayo.
Misma bombilla descansando después de dar un millón de vueltas en bicicleta por medio Amsterdam, sino más. Y aprovechando un poquito de sol, que para una vez que pegaba con fuerza...

En la zona de los muelles norte, más moderna como se ve, había un barco con maniquís puestos. Lo que sumado al chirriar de unas poleas le daba al conjunto un aire siniestro.

¡Tadá! El Barrio Rojo. No, no hay ninguna prostituta en la foto. ¿Qué esperabais? Primero, sería de mal gusto, y segundo, unos amables caballeros de dimensiones gigantescas me habrían sugerido, de forma amistosa, que las borrara - bueno, esto es un "me han dicho que" en realidad.
En cualquier caso, en la foto se pueden ver un sex shop a la izquierda y... un sex shop a la derecha.
Si os fijáis en los umbrales rojos que se ven en esa calle, pues ahí es donde se ponen las señoritas en cuestión. De ahí el nombre de Barrio Rojo (Red Light District en el original). Quién lo diría ¿eh?.
Más que el hecho en sí de los escaparates con mozas enseñando chicha (que de todo había, como en la viña del señor, desde el corte jeni estándar en sujetador fosforito, hasta rollizas doncellas de dudosa virtud - que poético, leñe) me llamó la atención que este barrio es la zona céntrica de la ciudad. Es decir, por donde todo el mundo sale. Uno quizá podría imaginarse hordas de acabados, pervertidos y adolescentes salidos, pero no. Te encuentras la fauna habitual de cualquier ciudad una noche de fin de semana. Incluyendo grupos de chicas, parejas paseando de la mano... y turistas en celo.

La ciudad es bonita. Eso no se le puede negar.

El desayuno de los campeones. Una gigantesca panqueca (anglicismo donde los haya) con pollo, piña y queso. Mucho queso.

En este lugar. ¡Ojo! Advierto al que vaya a Amsterdam y le de por pasarse por aquí. Cuidadín con ese cartel. Me dí un cabezazo curioso al salir, y dos más me siguieron poco después. Además de un tercero que vi mientras esperaba la cola. Es decir, el ca*ron es traicionero.

Visita al museo de Heineken. Nada así del otro mundo. Lo único reseñable es que el precursor de la cerveza - antes de ser fermentado - sabe a agua de cocer mazorcas de maíz. Y huele a papilla de cereales.

Por supuesto, en todas las ciudades hay pastelerías, panaderías, pescaderías... en Amsterdam además tienen una condonería. Especializados pues en condones, qué va a ser. De todas las formas, tamaños, colores, y cualquier permutación posible. Otro de los atractivos turísticos de la ciudad (¿?) siempre con turistas alrededor.
Escaparate de la derecha, formas. Escaparate de la izquierda, pues tallas disponibles, con su cinta métrica y todo al lado, de referencia :-P

Detalle del expositor de la derecha. Lógicamente son licencias artísticas. Supongo. Espero.

A título de curiosidad también había otra tienda especializada, única y exclusivamente, en vibradores. Los hay hasta que se conectan al iPod y todo (había un anuncio como de 1x3 anunciándolo en un escaparate, como para no verlo). Cosas veredes, cuanta ingeniería y diseño alrededor de estas cosas, oyes.

El domingo nos pillamos un ferry que cruza el canal que separa Amsterdam de las islas del norte. Dimos un paseo por allí de unas tres horas pedaleando por el campo. Muy bucólico todo.

Su molino típico, como no.
Un puente levadizo sobre un canal.

Unas aspas de un bombardero británico estrellado en aquella zona durante la II Guerra Mundial, cuando volvía de bombardear Italia - no recuerdo exactamente qué zona. El avión de hecho se estrelló vacío, la tripulación saltó con anterioridad. Pero con tan mala suerte que cayeron en el Mar del Norte. No, no hubo supervivientes.
De vuelta, en el ferry, con mucha más gente con sus bicicletas.

Demostración gráfica de lo que decía antes del uso de la bicicleta en esta ciudad.

¡Un camión de la basura! ¿Qué tiene de especial? Pues que el domingo terminó la huelga de basureros que duraba ya una semana y pico. Una monería la ciudad, con montañas de basura por todos lados.
Os podéis imaginar que impresión da un sitio con prostitutas en escaparates, "cafeterías" donde venden dronjas - blandas - y montones de basura por la calle. Parece que te han soltado en algún sitio chungo futurista tipo cyberpunk.

De cena en un etíope. Cerveza con sabor a coco dentro de... pues un coco.
Un coffee-shop, que vienen siendo los sitios donde es legal vender drogas. Insisto, sólo blandas: marihuana, hachís y champiñones. Cualquier otra cosa sigue siendo ilegal. No deja de resultar curioso que tengan una carta que parece de tés, pero no: tailandés, marroquí, etc.
Más curioso es que la gente se pida un café, un trozo de tarta de manzana y un par de porros.
Bueno, no, en realidad no es del todo así. La zona donde se venden esas cosas está apartada físicamente de la barra "normal". Legal es, pero sigue habiendo una serie de condiciones y restricciones sobre qué, como y dónde.

Segundo "Sabías qué". Desde hace poco en Holanda, como en casi toda Europa, es ilegal fumar en lugares públicos. Un coffee-shop es un sitio público. Lo que significa que está prohibido fumar... tabaco. Sí, exacto. En uno de estos sitios no se puede fumar tabaco, pero sí marihuana. Es el mundo al revés. Si viene un poli (un suponer) y te ve fumando algo que sea sólo hoja de maría, vale, bueno, perfectamente legal y permitido. Pero ¡ah!, como la marihuana esté mezclada con tabaco, multa al canto, por terrorista sanitario. Curioso ¿eh?
Obviamente en la práctica esto supone que se fuma lo que se quiere. No te vas a poner a darle caladas o a oler lo que fuma el personal para controlar.

Que, por cierto, marihuana/hachís sólo se pueden fumar en los coffee-shop. En un pub irlandés, por poner un ejemplo, no se puede fumar nada de ningún tipo.

Claro, como es de suponer, el olor de estos sitios es curiosete. De hecho, el de muchas calles lo es. No se si me explico.

Otra foto desenfocada y de lejos de los escaparates que mencionaba antes. En este caso se pueden ver cuatro (o tres, igual el que es subterráneo es de vídeos X o porno en vivo, que también los hay, no sé).

El viajero intrépido se fotografía con un típico canal de fondo, con un cielo ¡azul!. Esto si que es sorprendente.

Más canales y puentes. No os dejéis engañar por lo de las drogas y prostitución de antes. La ciudad es preciosa y merece muy mucho la pena visitarla. Eso sí, recomiendo que si lo hacéis alquiléis una bicicleta para todo el tiempo que vayáis a estar. Mejora mucho la experiencia. Y se puede ir en bici a todo lo visitable.

La estación de tren.

Caos aéreo. Por poco no nos quedamos en tierra por culpa del volcán de los #@@~#. Por suerte los vuelos se reanudaron a partir de las 14:00, pero el daño ya estaba hecho y el caos y saturación era de consideración.
El vuelo salió con media hora de retraso, lo que no es terrible. Lo que si es simpático que una vez en Ginebra hubiera muchas maletas dando vueltas en la cinta, sin que nadie las cogiera, y mucha gente esperando una maleta que no aparecía.
Me dio por mirar el código de una de las andaban por allí y, aunque venían de Amsterdam, no eran de nuestro vuelo.
Resultó que algunas maletas de nuestro vuelo fueron enviadas en un vuelo previo, y las maletas del previo, en el nuestro. Lo que decía, un caos.


Y eso es todo. Final del viaje y de vuelta a Ginebra. En breve me veréis por allí, por cierto.

Espero que os haya gustado esta entrada (creo que es una de las más extensas y con más fotos) y que os animéis a ir algún día (¡contad conmigo!).

Perillas Planet™ recomienda este viaje :-D