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viernes, 6 de agosto de 2010

4 x 15 - De vuelta

Bueno, mañana me voy ya para Cádiz, lo que significa que la temporada 4 termina, y la cinco comenzará cuando vuelva. Y todo parece indicar que la serie será renovada por, al menos, dos meses más. Quizá incluso se convierta en una habitual y renueve por ¡¡dos años más!! Eso son, más o menos, entre seis y ocho temporadas extras (intentaré reducir el número de veces que vuelva, pero hacerlo por más tiempo, si me quedo aquí).

Por suerte no son estos los directivos que tienen que decidir sobre el futuro de la serie.

Como no hay ningún final de traca - los fuegos son mañana - pues subiré un par de fotillos que tenía por ahí arrumbiadas. Están hechas con el móvil, así que dejan que desear.


En esta ciudad el clima es pésimo. Horrible. Deprimente. En resumen, gris. Sin embargo, cuando hace bueno, hace muy bueno. Hasta puede uno liarse la manta toalla a la cabeza e irse a la playa el lago. ¡Hasta bañarse! Acompañado por patos, cisnes y todo.
Al fondo, la clásica Jet d'eau.


Por desgracia la cámara del móvil no tiene zoom, pero en días claros como este se pueden ver los Alpes perfectamente. Al fondo se puede ver la cumbre nevada del Mont Blanc.


Y, en otro orden de cosas, ayer hubo una fiesta aquí en el CERN. Una de las muchas que hay en verano, nada especial. El caso es que nos dio por curiosear por el edificio (cerca del LINAC y el Proton Synchrotron Booster) y las azoteas. Azoteas por las que hay que tener cuidado porque si te descuidas pasas por encima del Booster. Y si el booster está andando... bueno, el techo no está aislado y alguna que otra partícula puede salir catapultada hacia arriba y hacer cosas... cosas malas... con tu ADN.
Que esa es otra, pasando una puerta al lado de la zona de fiesta, un cartel monísimo del tipo:

Esto siempre queda resultón.


En serio, estos edificios son una caja de sorpresas. Literalmente. Bueno, como decía, nos dio por curiosear y nos encontramos unas cajas de corcho blanco en el pasillo. En medio. Miramos dentro:


El móvil no da mucho más de si con tan poca luz. Pero juraría que era hielo seco. Más que nada porque estaba muy muy muy frío (si era hielo seco, menos de -56 grados), por la típica nube de gas blanco y porque... no mojaba cuando pusimos un trozo en la mesa. ¿Quién demonios se deja una caja llena de hielo seco a 60 grados bajo cero en mitad de un pasillo por donde pasa cualquiera? Hombre, no es que sea tóxico ni nada, pero yo que sé.

Aunque teniendo en cuenta que en mi despacho había una muleta (se la llevó un tipo que se había torcido un tobillo), una cerveza eslovaca caducada desde el 2007, un Mac de los primeros; y en el antiguo hasta sartenes, platos, tazas y cubiertos... ¡hasta una papelera de estas de calle en otro despacho! ya no sé de qué me sorprendo.

miércoles, 7 de abril de 2010

4 x 01 - Entrada politizada

Saliéndome de la dinámica habitual, esta vez no voy a hablar de nada que yo haya hecho, ni de nada sobre Suiza. Sino sobre algo de España y de los sinvergüenzas que nos gobiernan.
Obviamente esto no vendría a cuento sino fuera porque es algo que me influye directamente, por la misma causa que escribo este blog: porque no estoy en España.


Es decir, la tan cacareada subcomisión para la reforma electoral no sólo ha decidido perpetuar un sistema prácticamente bipartidista para mantener el reparto de poder actual. Encima, se plantean, y muy en serio, eliminar de un plumazo el derecho a voto de gente que por la razón que sea no esté en España. 1,3 millones de personas (entre las que me encuentro) verían de pronto mermados sus derechos y su representatividad.

Contra ETA, no hay acuerdo. Para sacar el país del pozo en el que está, no hay acuerdo. Para hacer una reforma educativa en condiciones, no hay acuerdo. Para que los de siempre sigan en el poder y no se les pueda tocar - corrupción, reparto injusto de escaños, etc... - para eso, sí que se ponen de acuerdo.

Para terminar, unos minutos musicales.