Qué chispa tengo. A nadie nunca jamás se le ha ocurrido eso.
Bueno, en fin, que ya estoy de vuelta, obviamente. Mucho me temo que este viaje no ha estado tan lleno de anécdotas graciosas, borracheras, detenciones y hospitales, así que os vais a tener que conformar con un capítulo de los de relleno. Además, estoy liado que el pu*o patch que tengo que certificar me está amargando la vida.
Se puede documentar menos las cosas, pero es difícil.

El alojamiento. Sí, es un barco, de los que flotan y todo eso. Y no es el único barco-hotel que hay allí.

De noche desde la habita... desde el "camarote"

¿Es una falta de ortografía, un plagio o un "homenaje"? ¿Quién se inspiró en quién?


El palacio. No se ve por la resolución, pero el guardia de la puerta, ¡es negro! ¿Dónde vamos a ir a parar? Iba a reclamar en la oficina de información turística. Se supone que allí son rubios ¿no? ¡Pues nos han timado!

La academia sueca. La de los Nobel, pero no, no la de Obama. Los que dan el de la paz son noruegos por lo visto.

La ciudad en sí es muy bonita, y hay muchos locales y cafeterías interesantes. Pero eso sí, el clima deja que desear. Qué frío pasé, puñetas.

Una calle céntrica bastante turística.

Más casas. El barco estaría hacia la derecha de la foto, al otro lado del agua.

Y una vista desde el palacio.
Por cierto, Pablico y Micky, gracias por el mensaje. No os respondí porque por alguna razón Yallo no me dejaba llamar a números españoles desde allí, ni mandar mensajes. A saber por qué.